Ya sea que esté luchando con la burocracia, su trabajo, su familia o un problema de salud, básicamente está luchando contra algún tipo de sistema.

 

El biólogo austríaco y uno de los fundadores de la Teoría General de Sistemas, Karl Ludwig von Bertalanffy afirmó que «un sistema puede ser más que la suma de sus partes si expresa sinergia o comportamiento emergente«.

Esta hipótesis representa uno de los pilares claves de las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger, o también conocidas como Constelaciones Sistémicas, mediante las cuales necesitamos entender los sistemas a los que pertenecemos o en los que estamos enredados, para entendernos a nosotros mismos o un problema específico.

La idea de que un sistema es más poderoso que el individuo se puede ver en varios escenarios con los que nos enfrentamos a lo largo de toda nuestra vida. ¿Cuántas veces hemos sido testigos de un político con ideas progresistas que es devorado por el sistema antes de que siquiera intente hacer una diferencia? ¿Cuántas veces ha tenido que atravesar una burocracia sin fin? ¿Cuántas veces se ha sentido escudriñado por no estar en sintonía con la mentalidad colectiva de su empresa / país / comunidad / amigos / familia, etc.?

Si alguna vez trató de luchar contra alguno de estos sistemas, probablemente había experimentado lo difícil que es ir contra ellos como individuo y probablemente terminó siendo etiquetado como una «oveja negra», «complicado» o «conflictivo» y de alguna manera, excluido de la tribu.

Por lo tanto, es evidente que si se trata de un problema a nivel personal o profesional, deberá integrar y comprender el sistema en el que se encuentra, antes de tomar una acción constructiva. Uno de los principios claves en las artes marciales puede ser definido por el famoso dicho de Carl Jung: «Lo que resistes no sólo persiste, sino que crecerá en tamaño«.

Además de que un sistema es más grande que el individuo, también es importante comprender que cuando una parte de un sistema cambia, generalmente afectará a las otras partes. Un ejemplo común de esta dinámica se puede ver dentro de una corporación. Digamos que un empleado fue despedido injustamente o se fue abruptamente. Algunos de los empleados pueden, debido a una lealtad inconsciente y oculta, sentirse tentados a seguir al que se fue y renunció. Otros pueden sentirse molestos y desestabilizados (o incluso temer ser despedidos) y, por supuesto, algunos heredarán más carga de trabajo o incluso el conflicto / problema que fue la razón por la que el primer empleado se fue. Es por eso que las Constelaciones Sistémicas se han convertido en una herramienta invaluable para resolver problemas dentro de una corporación.

Incluso si queramos entender cómo funciona nuestro cuerpo y mente, no podemos dejar de mencionar los diferentes sistemas interconectados y muy complejos que forman parte de nuestra fisiología.

En el yoga y su ciencia hermana, el Ayurveda, nuestro objetivo es comprender cómo nuestra personalidad, constitución física, dieta, estilo de vida y medio ambiente influyen en nuestro bienestar de manera sistémica. Y aunque para aquellos que no están familiarizados con el yoga, la práctica puede parecer una forma de entrenamiento de flexibilidad, en realidad promueve nuestro bienestar al afectar positivamente los diferentes sistemas del cuerpo. Estimular la digestión, refinar el sistema nervioso, optimizar el sistema respiratorio, fortalecer el sistema esquelético y muscular , y calmar la mente, son solo algunos de los beneficios que experimentan los practicantes de yoga diligentes. Sin embargo, si su sistema nervioso está fuera de control debido al estrés constante y no hace nada al respecto, probablemente afectará su salud y causará diferentes dolencias a largo plazo. Por eso es primordial desarrollar una mentalidad holística hacia nuestra salud y mirar siempre el panorama general. Incluso si miramos solo nuestros huesos, encontramos que se mantienen en su lugar por la presión sistémica de los músculos y la fascia conocida como tensegridad.

Las sesiones de Constelaciones Sistémicas a menudo revelarán la interconexión entre la vida que estamos viviendo, nuestras creencias fundamentales y nuestro sistema familiar, a veces incluso desde nuestros bisabuelos. Estos fenómenos a menudo se explican a través del concepto de resonancia mórfica que Rupert Sheldrake, biólogo de Cambridge, definió de la siguiente manera: «La resonancia mórfica es un proceso por el cual los sistemas autoorganizados heredan una memoria de sistemas similares anteriores«. 

Por lo tanto, si Ud. no siempre está seguro de por qué reacciona de la manera en que lo hace, por qué ciertos escenarios se repiten en su trabajo o en sus relaciones personales, o por qué parece que no puede lograr sus objetivos, sería bueno mirar hacia su sistema familiar para comprenderse mejor a sí mismo. Sin embargo, tenga en cuenta que no se trata de echarle la culpa a sus antepasados ​​y no asumir la responsabilidad total de su vida, sino simplemente reconocer los puntos ciegos en su percepción y el hecho de que no todo comenzó con usted.

Fuentes: 

Functional Anatomy of Yoga – A Guide for Practitioners and Teachers (David Keil),

www.sheldrake.org/,

http://www.nwlink.com

Si desea obtener más información, consulte mis programas online a continuación.

Constelaciones Sistémicas