¿Crees que debemos luchar para lograr nuestros objetivos o simplemente seguir la corriente?

Algunos creen que necesitan ser exitosos, competir constantemente con los demás, trabajar duro y aplicar la mentalidad de “sin dolor no hay ganancia” para llegar a donde quieren, mientras que otros simplemente van con la corriente y básicamente esperan a que suceda la vida. Cuando hablo con mis amigos y clientes, normalmente me encuentro con estos dos sistemas de creencias extremadamente polarizados.

Siento, basado en mi propio camino de vida, que debemos apuntar al equilibrio entre las dos creencias y no caer en ninguno de los extremos.

Una vida sin dirección es flotar sin rumbo en el espacio, y la ambición excesiva generalmente conduce al esfuerzo excesivo y al agotamiento.

Entonces, ¿Cómo encontramos el camino medio en la actualidad, también conocido como Madhyama-pratipadāh en sánscrito?

Bueno, déjame contarte mi historia de fondo y como lo encontré yo.

En 2007, me inscribí en mi primera formación de profesorado de yoga en Zagreb, Croacia,  para hacer frente a un trabajo empresarial realmente estresante. Trabajaba muchas horas, no disfrutaba mucho del trabajo en sí y no me pagaban nada parecido a un salario decente.

La parte adoctrinada de mí estaba convencida de que así era como tenía que ser, que la vida era una batalla constante y que si aguantaba, de alguna manera sería próspera y abundante. ¿Y quién podría culparme? Después de todo, esta era la principal creencia central del entorno que me rodeaba. Lógicamente, nada de eso sucedió y me sentí crónicamente agotada y deprimida.

Sin embargo, a medida que profundizaba en el yoga, comencé a darme cuenta de lo abusiva que estaba siendo conmigo misma, insistiendo en quedarme en este trabajo y justificándolo como una forma de llegar a fin de mes.

Sin embargo, gradualmente ocurrió un cambio en mí que me permitió sintonizarme con mis emociones, mis aspiraciones reales y lo que mi cuerpo me estaba diciendo. Y gritaba: «¡Tienes que moverme !» Poco después, me cambié a un trabajo de profesora de inglés, lo que fue suficiente para mantenerme físicamente activa, no tener que pasar todo el día sentada en la oficina, y pagar las cuentas, durante mi extensa formación de yoga.

Avance rápido unos años, y  estoy usando havaianas para trabajar, tomando agua de coco en una playa tailandesa y me estoy ganando la vida haciendo lo que amo; enseñanza del yoga y gestión del bienestar. Aunque también hubo días largos y desafiantes, ahora podía sentirme mucho más alineada con mi trabajo.

Avance rápido hasta 2021 y aquí estoy en Chile, dirigiendo mi propio negocio de yoga y coaching sistémico, y disfrutándolo cada segundo; desde la creación de programas online, y la comunicación con los clientes, hasta hacer todo el marketing y la administración.

Mi trabajo todavía requiere mucha estructura, esfuerzo y autodisciplina diaria,  sin embargo, me aseguro de centrarme en las prioridades y no abrumarme por hacer mil cosas a la vez. Además, siempre dejo tiempo para mi práctica de yoga y mi bienestar personal, ya que el agotamiento ya no es una opción!

¿Llegué a este punto siguiendo la corriente?

Bueno, sí, en cierto sentido me permití abrirme a nuevas posibilidades y dar un salto de fe. Además, todos los días me recuerdo a mí misma, que nada en la vida está garantizado, y que con toda la planificación del mundo, no tenemos idea de lo que está a la vuelta de la esquina.

En resumen,

  • toma acciones conscientes en lugar de esforzarte demasiado por el simple hecho de hacerlo. Esto puede traducirse en definir prioridades, mantenerte enfocado/a en una cosa a la vez, elegir tus batallas, establecer tus límites y ser respetuoso/a con tu estado mental y físico.
  • No disperses tu energía, consérvala y úsala sabiamente. A veces puede significar decir NO a una tarea o actividad impuesta, o incluso renunciar a algo si evalúas que no está funcionando a tu favor. En un contexto de yoga, es mejor trabajar en una postura difícil una vez al día con conciencia que practicar trillones de veces sin un enfoque real. 
  • Se Flexible. No todo saldrá como lo planeaste, así que prepárate para cambiar y adaptarte, según sea necesario.
 
  • Y en un nivel más profundo, ¿te atreves a trabajar hacia tus metas, encontrar tu verdadera pasión y al mismo tiempo no apegarte al resultado? Si es así, prepárate para trabajar duro con consciencia y, al mismo tiempo, entregarte a lo desconocido, todos los días!

Si te cuesta encontrar el equilibrio adecuado en tu vida, tal vez uno de los siguientes programas sea para ti.  

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