¿Cuándo usar accesorios en la clase de yoga?

Las clases de yoga con una gran cantidad de accesorios, principalmente de estilo restaurativo, siempre me han recordado el ascenso repentino en un vuelo, de la clase económica a la de business…lol

Cierras los ojos y mientras te recuestas sobre los grandes cojines acolchados, descansas tu cabeza en un ladrillo, y tus rodillas sobre múltiples mantas enrolladas, pides cojines extra para que tus brazos descansen, y otra manta para cubrirte … y  unos segundos más tarde, una almohada de arroz con aroma a lavanda se coloca en tus ojos … te sientes tan relajado y mimado  … y te preguntas en ese estado de absoluta felicidad, si podrías cambiar todas esas tortuosas clases de Ashtanga yoga o fitness,  por más de estas sesiones perezosas y acogedoras. Después de todo, la Teoría X de Mc Gregor, que sugiere que los humanos son perezosos por naturaleza, suena a verdad en este momento. Y si somos perezosos por naturaleza, y el yoga se trata de ser fieles a tu naturaleza, entonces ¿por qué diablos necesitas hacer ejercicio vigoroso? Todo finalmente encaja en su lugar. ¡Finalmente, lo has descubierto! Hay que mantenerse relajado sobre los cojines todo el día. Y no es que esté compartiendo mi propio diálogo interno contigo … jajaja

Y aunque, la relajación es definitivamente una de las razones detrás de los accesorios, cuando B.K.S. Iyengar, a veces conocido como el «padre del yoga moderno», los introdujo por primera vez en el yoga, fue para ayudar a los estudiantes a encontrar la alineación y la estabilidad corporal ideales en una postura determinada. Estos incluyen principalmente cojines, ladrillos, cintas, mantas y sillas, y hoy en día también se utilizan ampliamente en otros estilos de yoga. Incluso en el Ashtanga Vinyasa Yoga, un estilo más vigoroso y activo, que tradicionalmente desaprobaba el uso de accesorios, muchos profesores de renombre fomentan su uso, especialmente cuando se trata de apoyar la experiencia de los principiantes en clase.

Por lo tanto, cuando se trata de posturas de yoga, tenemos que volver al consejo básico de los Sutras de Yoga de Patanjali, que dice que «la postura debe ser estable y cómoda» (en sánscrito: Sthira Sukham Asanam «).

Entonces, ¿Cómo aplicamos este principio a nuestra práctica habitual en la actualidad?

Ya sea que estés practicando en casa por tu cuenta, tomando clases online o en un estudio, aquí hay algunas pautas simples para usar accesorios, que uso en mi propia práctica y con mis alumnos.

Normalmente se usa un accesorio para:

1. Mejorar tu experiencia en una postura: Esto significa que aún debes utilizar tu propia fuerza y esfuerzo, y sentirte estable y cómodo en la postura. Sin embargo, el accesorio puede brindarte ese pequeño apoyo estabilizador adicional, pero el apoyo no está ahí para reemplazar tu esfuerzo, ya que a la larga no traerá ningún beneficio real. Aquí es donde debes tener cuidado de no entrar en modo perezoso, y simplemente relajarte pasivamente en el apoyo, en lugar de involucrar tus músculos y estar completamente presente, a medida que profundizas una postura. 

Te doy un ejemplo, que ocurre a menudo en clase. Agarras una cinta para profundizar un estiramiento hacia adelante, pero en realidad no involucras tu núcleo, ni alineas tu pelvis o te elongas desde tu columna lumbar. En cambio, como compensación por no hacer lo primero, terminas comprimiendo el cuello, redondeando la espalda y reforzando una mala postura mientras usas un pilar que se supone que te ayudará a hacerlo correctamente.

Entonces, para evitar esto, antes de doblarte hacia adelante, primero debes alargar la columna lumbar, abrir el pecho, relajar los hombros y la mandíbula, respirar con fluidez. Luego, manteniendo esta integridad interior con tu propio esfuerzo, puedes usar la cinta para ayudarte a profundizar la postura, e incluso doblar ligeramente las rodillas. Recuerda, el progreso en el yoga no tiene que ser visible a kilómetros de distancia, sino que se trata más de un alargamiento milimétrico y un movimiento interior refinado, que solo tu puedes sentir. Y también, en lugar de forzarte a hacer una postura perfecta (no es un gran término, lo sé, ya que realmente no hay uno, pero digamos que es una idea general de lo que debería ser una versión ideal de una postura), que es inalcanzable para muchas personas debido a su constitución o cierta condición, piensa en tu intención. En pocas palabras, los accesorios no son el objetivo, sino un medio para alcanzar una determinada experiencia postural. Por otro lado, no te sientas menos si tu profesor te sugiere que uses un ladrillo o una cinta en clase de yoga dinámico, tipo Ashtanga o Power Vinyasa, ya que usarlos no te hará un peor practicante de yoga. A mi, me encanta usar accesorios por diferentes razones y en diferentes momentos.

Yoga classes that use a lot of props, mainly restorative style ones, have always reminded me of suddenly being upgraded on a flight, from economy class to business…lol 

You close your eyes and as your back melts into the big cushy bolster underneath, you rest your head on a block, and your knees, on multiple rolled up blankets. You ask for extra cushions for your arms to rest on, and another blanket to cover yourself with… and then a few seconds later, a lavender scented rice pillow is placed on your eyes…you feel so relaxed, so spoiled and so pampered… and you wonder in that state of absolute bliss, whether you could switch all those torturous power yoga, ashtanga or fitness classes in your monthly plan, for more of these lazy and cozy sessions.  After all, Mc Gregor’s Theory X which suggests humans are lazy by nature, does ring to be true «here and now». And if we are lazy by nature, and yoga is about being true to your nature, then why in the heck do you need vigorous exercise at all? Ahh, it all finally makes sense. Finally, you have figured it out!  You will just lie on top of cushions all day long.  Not that I am sharing my daily inner dialogue with you…lol

And although being able to relax, is definitely one of the reasons behind props, when B.K.S. Iyengar, aka, “the father of modern yoga” first introduced them in his teachings, it was to help the students find your ideal body alignment and stability in a given posture. These mainly include bolsters, blocks, straps, blankets, cushions and chairs, that are nowadays widely used in other yoga styles too, apart from Iyengar.

Even in the more vigorous and active, Ashtanga Vinyasa Yoga, which traditionally frowned upon the use of props, many modern day reputable teachers do encourage their use, especially when it comes to supporting the beginners’ experience in class. Therefore when it comes to yoga postures, we have to come back to the very basic advice from Patanjali’s yoga sutras, stating that “Posture should be steady and comfortable” (In Sanskrit: Sthira Sukham Asanam).

So how do we apply this principle to prop use in our regular modern day practice?

Whether you are practicing at home on your own, taking online classes, or in a studio, here are some simple guidelines for using props that I use in my own practice, and with my students.

A prop is normally used to:

1. Enhance your experience in a posture 

This means, you should still be using your own strength and effort, and feel stable and comfortable in the posture. However, the prop may give you that little extra stabilizing support. However the prop is not there to replace your effort. This is where you need to be careful to not get into lazy mode, and just sort of passively chill into the prop, as opposed to engaging your muscles and being fully present, as you deepen a posture. I’ve given you an example below that often shows up in class. You grab a strap to go deeper into a forward bend, but you don’t really engage your core, align your pelvis, or lengthen from your lower back. Instead , as compensation for not doing the former, you end up compressing the neck, rounding the back and reinforcing a poor posture while using a prop that is supposed to help you deepen it. 

Therefore, in order to avoid this, before folding forward, you want to first lengthen through the lumbar spine, open up the chest, relax the shoulders, and breathe fluidly. While maintaining  integrity with your own effort, you simultaneously fold forward with the help of the strap, and even bend your knees slightly if it feels more comfortable.

Remember, progress in yoga doesn’t have to be visible from miles away, rather, it’s more about millimetric lengthening and refined inner movement, that only you can feel. And also, instead of forcing yourself into a perfect asana (not a great term I know, as there really isn’t one, but let’s say it’s a general idea of what an ideal version of a posture should be),  which is unattainable for many folks due to their constitution or a certain condition, think about your intention. Bottom line, props are not the objective, but a means to reach a certain postural experience. On the other hand, don’t feel any less if your teacher suggests you use a block or strap in a dynamic style class such as an Ashtanga Vinyasa or Power Vinyasa for example, as using these won’t make you a worse yoga practitioner. I love using props for different reasons, and at different times

2. Permanecer en una postura durante más tiempo con menos esfuerzo;

En este caso, los accesorios se utilizan para ayudarte a permanecer pasivamente en una postura durante más tiempo sin sentirte incómodo, generalmente en una clase restaurativa , como parte de una secuencia de relajación al final de una clase más dinámica.

El estiramiento pasivo con el apoyo de rodillos de espuma, ladrillos, pelotas de tenis, y cojines pueden hacer maravillas para la liberación miofascial. Si pasas mucho tiempo sentado en tu escritorio, en el auto, y te sientes realmente tenso, el uso de accesorios puede ayudarte a liberar el cuerpo de las contracturas musculares, y facilitar un estado de relajación. A continuación te mostraré una de mis posturas restaurativas que generalmente agrego al final de una práctica más vigorosa, o en los días en que simplemente tengo ganas de relajarme.

Si necesitas asistencia más personalizada y tienes alguna pregunta, no dudes en comunicarte conmigo.

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